Broche de presión – Níquel Negro
El broche de presión es un cierre metálico resistente que se enfrenta a las condiciones difíciles como si nada. Gracias a su preciso mecanismo de cierre, obtienes un ajuste seguro en cada uso ese característico clic metálico te da al instante la tranquilidad de que todo está en su sitio. Es ideal para bolsos de cuero, mochilas, carteras o fundas donde se necesita un cierre fuerte y duradero.
- Más resistente que el plástico: La construcción metálica soporta el desgaste y las inclemencias del tiempo, así que no tienes que preocuparte por un uso frecuente al aire libre.
- Sin aperturas accidentales: El mecanismo preciso mantiene el broche firme y sin holguras, incluso tras muchos ciclos de apertura y cierre perfecto para mochilas de uso diario.
- Calidad que perdura: El acabado protege contra la corrosión y garantiza que tus productos sigan luciendo bien y funcionando sin problemas durante años.
- Selección de tamaño sencilla: Elige la versión de 8 mm para materiales de hasta 2.3 mm de grosor, la de 10 mm para hasta 2.5 mm y la de 12 mm para los más gruesos, hasta 3.3 mm.
El set incluye 4 piezas, y cada paquete contiene 100 juegos completos. Para el montaje, utiliza la prensa manual #3990-00 con el pistón #3992-502-8, o herramientas manuales #8103-08 y #8101-1249-08. Encontrarás fácilmente las herramientas adecuadas para el tamaño del broche que hayas elegido en los productos recomendados más abajo. La herramienta correcta se mostrará automáticamente según el tamaño seleccionado.
Nota: No utilices el broche de presión en tejidos muy ligeros ni en lugares donde se requiera un cierre suave.
Acabado de superficie: Níquel negro
Entrada de blog: Cómo remachar broches de presión
Opinión de un experto
Pavla Nováková
El oficio no es solo cuestión de sensaciones, sino de entender el material y el proceso. Si funciona en mi taller, funcionará en el tuyo.
Siempre he tenido una relación de amor-odio con los broches de presión. Esa tapa superior tan fina puede parecer elegante, pero al colocarla puede ser muy complicada. Un leve desajuste y la tapa se aplasta o queda torcida.
Después de probar varios tamaños y métodos, por fin encontré lo que mejor funciona: una prensa con pistón. Aplica la presión justo donde se necesita, y el resultado es recto, limpio y, lo más importante, fiable.
¿Herramienta manual? También la uso, pero con los broches de presión siempre es un poco una lotería. El ángulo, la fuerza, la estabilidad de la mano… todo debe coincidir. Y aun con años de experiencia, las cosas pueden salir mal.
¿Mi recomendación? Si tienes acceso a una prensa, úsala sin dudar. Ahorrarás tiempo, material y también tus nervios. Y si no tienes una prensa, el montaje manual también funciona, solo que cada broche de presión requerirá algo más de paciencia (y destreza).
Evalúo objetivamente lo que otros solo suponen.
Te avisamos cuando vuelva
Introduce tu e-mail y te enviamos un aviso cuando el producto vuelva a estar disponible. Nada más.